Soy Tipster, mi historia como presentación.

La responsabilidad de acertar cuando “lo importante”, es ganar.

He decidido publicar estas primeras palabras sobre mi historia con las apuestas deportivas, esperando que sirvan como presentación. No voy a realizar un recorrido vital, eso abarcaría otros temas y me alejaría del que interesa exponer aquí. Las apuestas, esa forma de disputarle al tiempo su verdad; de predecir lo que sucederá en un evento deportivo y convertirlo en un modo de rentabilizar una inversión.

Desde que era niño, siempre me gustó el fútbol y lo he seguido con el máximo interés que he podido en cada momento. Pero, también he sido entusiasta del deporte en otras especialidades: atletismo, tenis, baloncesto o ciclismo, por citar algunas. Aparte de seguirlo, también lo practico cuando mi tiempo lo permite, siempre a un nivel de aficionado, sin estridencias. Esto me lleva a sentirlo como algo permanente, una constante en mi vida y de la que ahora pretendo acrecentar mi vinculación con esta decisión de formalizar mi actividad como Tipster.

Un Tipster es alguien que se toma las apuestas como algo verdaderamente profesional, puede haber mucho dinero en juego (propio y/o ajeno) y no es sensato tomarlo a la ligera. Ser Tipster significa un paso importante de responsabilidad en materia deportiva, asumir un papel de dirección sobre inversiones de riesgo. Las apuestas son una incógnita, dependen de muchos factores para su conclusión y querer anticipar el resultado final de las mismas, es una ardua tarea. Para el Tipster no vale tener una inspiración, pálpito o levantarse con el pie torcido y soltar predicciones al tuntún… Otras personas y su dinero, se pueden ver afectadas por una mala decisión, tras un mal consejo. Por eso indicaba antes que se profesionaliza el juego.

Tampoco quiero olvidarme de comentar que, además de la responsabilidad antes mencionada, hay que tener cierto criterio y control sobre el asunto económico y cuidarse mucho de malas acciones y vicios para no acabar con ludopatía (sin alarmarse, afecta al 0’3% de toda la población adulta e incluye muchas opciones que yo no voy a tocar: casinos, tragaperras, cartas, etc.). Pero siendo realistas, es más lo que aportan las apuestas como factor de entretenimiento, ocio y diversión que la mera actividad económica o de lucro. La mayoría de la gente apuesta como un extra de ocio, sin repercusiones que afecten a su viabilidad financiera.

Como se verá, no tanto es mi historia personal –en el sentido estricto de narrar una trayectoria–, sino de situar el contexto de donde quiero estar y del punto común que quiero establecer con los demás. La idea general es pasar un rato agradable en torno al deporte y si se consigue monetizar y ganar algo, aún mejor.

Para quien quiera saber un poco más, diré que en España se juegan 35.000 millones de euros al año, calculándose que unos 6.000 millones son destinados a las apuestas deportivas. Por otro lado, la seguridad del apostante es fundamental, las casas de apuestas deben operar con una licencia y es porque en nuestro país, las apuestas deportivas están reguladas por la Dirección General de Ordenación del Juego, es un organismo que depende de la secretaria de Estado de Hacienda, dentro del Ministerio de Hacienda y Función Pública del Gobierno de España.

Y así es como empieza mi presentación de esta faceta, como Tipster, espero ir haciendo más grande la trayectoria, quiero contar con vuestro apoyo: sumando seguidores y suscriptores. Por mi parte, pondré el máximo esfuerzo en mejorar cada día, con pronósticos de valor y análisis en detalle de estadística, probabilidad y actualidad.

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