Por naturaleza, ¿cómo procesa tu cerebro racional el número de Dunbar?

 

La memoria influye en la capacidad de relacionarse, hasta un límite.

 

 

 

Si alguna vez te has preguntado cuál es la capacidad cognitiva máxima de la que por naturaleza se te ha dotado, para aprovechar al máximo las relaciones sociales, podemos establecer una cifra relativa a 150 personas, ese sería el global que limitaría el control correcto de reconocimiento, control y dominio de una buena convivencia.

Más concretamente, se ha teorizado acerca de cómo ha evolucionado nuestra corteza cerebral hacia un llamado “cerebro racional” que albergaría unas 30.000 millones de neuronas –un 75% del tamaño total– y que se encarga de nuestra memoria, las habilidades que nos permiten desarrollarnos y el aprovechamiento de la experiencia para resolver problemas. El neocortex es el responsable de que usemos un lenguaje para comunicarnos y tengamos un pensamiento consciente y la percepción sensorial que nos ayuda a situarnos en el espacio y tiempo que vivimos. Se trata de la mayor progresión evolutiva, la que distingue con claridad un rango superior del ser humano sobre otras especies.

 

 

 

 

Esta función de arquitectura cerebral se refleja en la teoría del número Dunbar –por el antropólogo británico Robin Dunbar, que formuló sus cálculos partiendo del evolucionismo biológico de los primates– según el cual, sería 150 la cantidad de miembros ideal para limitar una comunidad que funcionase con éxito en sus distintas facetas de estructura social, política y económica.

Teniendo claro este concepto, sería posible realizar una inversión rentable si contamos con un caudal humano que se enfoque a atender a no más de 300 individuos para un negocio gestionado por parejas. El factor multiplicador opera en la base de cuantificar el número de Dunbar para cada nuevo estamento que se incorpore. Así se puede iniciar nuevos proyectos a futuro, basados en un estudio mental de la probabilidad humana en sus relaciones.

 

Fuente consultada:

 

  • Dunbar, Robin (1997), Grooming, Gossip, and the Evolution of Language.Harvard University Press ISBN 0-674-36334-5

 

 

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