3 Lecciones básicas de un emprendedor social

Dirigido a estudiantes MBA

 

Lo primero que cabe resaltar es un verdadero interés por el impacto social de las acciones, pero sin ninguna “condena” o traba que pueda suponer su alienación con el propio que se presupone a las carreras específicas de cualquier universidad. Durante el año pasado, las iniciativas de emprendimiento social – IES, han sido especialmente influyentes en la orientación de opciones de carrera para miles de universitarios españoles.

La mayor parte tangible de IES ayudaron a encontrar oportunidades “extraoficiales” que sirvieron para poner en práctica los conocimientos y, sobre todo, para provocar y definir las actitudes en materia de colaboración social y aprovechamiento de recursos. Muchas de estas iniciativas obtuvieron vías de financiación o incentivos para cubrir parcialmente el coste de dichas prácticas a través de programas como “Becas de Verano” y similares, un patrocinio diseñado para ayudar a los estudiantes a explorar oportunidades de carrera en la empresa social.

Teniendo en cuenta que el verano 2.017 se acerca y cómo sé que habrá personas interesadas en dar un impulso a sus carreras, post-MBA, incluyo algunas lecciones destacables que pueden servir…

 

  1. Solucionar un problema, desde dentro del mismo.

 

En gran parte, debido a los esfuerzos de impacto social, se cambia la forma de pensar y pueden marcar una carrera. En lugar de definir únicamente la búsqueda de empleo por la función o empresa, se deberá pensar más en los problemas –sociales, de la sociedad que nos rodea–, cómo podemos ayudar a resolverlos.

Elegir a conciencia o, mejor dicho, con la conciencia, las prácticas; supondrá en buena parte un objetivo claro que permitirá explorar un área de interés, por ejemplo: alimentación y nutrición de los más desfavorecidos. En el pasado, puede que no se haya adoptado este enfoque centrado en el problema, ya que siempre se sentía como que había demasiadas limitaciones prácticas y una presión para tomar sólo el mejor trabajo posible al principio de una carrera. Ahora, se podrán investigar las causas, aportar soluciones y ser parte de la “herramienta” operativa, que mueve el engranaje institucional y establecerá medidas reales de participación en los problemas desde el conjunto, con agentes involucrados.

Es por eso, que debemos crear una escuela de negocios que ofrezca una oportunidad para pensar en la carrera de una manera diferente, porque ahora tenemos una mayor capacidad de añadir valor a una variedad de organizaciones, por lo que este enfoque es menos restrictivo, y asumir mayores responsabilidades de liderazgo. Nuestro trabajo del día a día está más estrechamente ligado a los objetivos últimos de la organización, de modo que podemos sacar más significado al provecho que resulte de nuestro trabajo.

Incluso para aquellos que todavía tienen que incorporar plenamente el impacto social en sus carreras, sería un buen momento para reflexionar sobre las grandes cuestiones de la sociedad y la forma en que, finalmente, podemos utilizar esta plataforma con el fin de ser parte activa del mismo y contribuir a mejorar las cosas, aprender desde el epicentro social.

 

  1. Aprovechar las oportunidades para trabajar con los no MBAs.

 

Somos increíblemente afortunados de pasar nuestro primer año hablando de retos en la vida y los negocios con 100 amigos inteligentes, divertidos, sinceros, y diversos, aunque todos ellos formarán parte de nuestra misma sección. Este verano, podrás hacer algo diferente, imagínate a ti mismo fuera de tu sección, al margen de tus compañeros e imagina también cómo podrías pensar sobre un determinado tema, mirando hacia otro horizonte, más allá del marco estricto de las notas.

Vivirlo desde otro lado, apreciando el cambio de ritmo ofrecido por las prácticas. Debes valorar el programa que las IES incorporan, valorando el impacto social en sus programas de primer año, disfrutarás pasando un verano con los empresarios sin ánimo de lucro, cuyo único propósito es el impacto social y cuyo enfoque de resolución de problemas es, a menudo, muy diferente de lo que se encuentra en el aula tradicional. Puede ser mediante el trabajo con los empresarios sin fines de lucro, con ingenieros, propietarios de pequeñas empresas, algunos líderes gubernamentales o estudiantes graduados de otras universidades o de generaciones anteriores a la tuya que optaron por estas singladuras; hay muchas maneras de trabajar con los no MBAs, alternativas a la manera clásica, de parte de las IES.

 

  1. Piensa en los valores, no sólo las personalidades.

Las personas que se rodean son una influencia determinante en una coyuntura trascendental de tu carrera, por eso debes elegir bien y dejarte asesorar por los expertos de las IES. Debes tomar en cuenta que este verano, ya no será sólo una cuestión de “voy a disfrutar de estar cerca de mis compañeros de equipo”, porque quizás lo más importante sea “voy a estar en este equipo, porque me ayudará a convertirme en el tipo de persona que yo quiero ser”. Esta reflexión sobre los valores, conduce a uno de los argumentos más fuertes para conseguir una mayor participación en la empresa social en IES, y ha influido fundamentalmente en la forma en que hoy se abordan las diferentes opciones post-MBA.

A partir de decisiones sobre ventajas y desventajas de la vida laboral, los hábitos de lectura, distintos puntos de vista sobre lo que comporta un estilo de vida saludable, los valores de nuestros colegas… todos ellos pueden tener una influencia duradera, tanto en nuestra felicidad, como en nuestro carácter.

Después de todo, si no sacamos esa fuerza interior, ese coraje que dicta por nuestra propia cuenta a “ser el cambio que deseamos ver en el mundo”, al menos podemos rodearnos de personas que nos ayudarán a ser mejores personas.

 

 

Autor de esta web.

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